Actualmente en el mercado podemos encontrar varios tipos de fármacos que tienen como fin tratar los problemas ocasionados por la pérdida de cabello y los problemas de próstata. Tanto la Propecia, como el Proscar y el Finasteride están pensados para ello, aunque si vas a hacer uso de estos, es conveniente dejar claros algunos conceptos para que no te queden dudas sobre cuál es la función de cada uno. Y es que, de todos ellos, uno es el compuesto activo principal utilizado para tratar los problemas mencionados, mientras que el resto son los medicamentos que se comercializan por las farmacéuticas.

¿Qué es el Finasteride?

El Finasteride, o Finasterida, es el compuesto activo que se utiliza para tratar los problemas ocasionados por una pérdida de cabello en hombres, así como para tratar los síntomas de la hiperplasia benigna de próstata. Este componente es de uso exclusivo para hombres y sus dosis suelen recetarse en pastillas de Finasteride 1mg o de Finasteride 5mg, en caso de que el problema sea mayor.

El Finasteride es un fármaco antiandrogénico derivado de los esteroides. Es decir, se utiliza para bloquear los receptores androgénicos con el fin de evitar que lleven a cabo su función. Por ejemplo, para bloquear la acción de la enzima responsable de la calvicie en los hombres. En este caso lo que hace el Finasteride es inhibir a la enzima 5 alfa reductasa que trasforma la testosterona en dihidrotestosterona produciendo una aceleración de la pérdida del cabello. Es decir, se evitar que se siga cayendo el cabello.

Este fármaco, además, reduce los efectos secundarios que pueden generar otros antiandrógenos más potentes como la Flutamida, en cuyo caso pueden producirse diarrea, vómitos, pérdida del apetito o bochornos, entre otros. Los efectos secundarios del Finasteride son menores. Aunque el Finasteride en mujeres no está recomendado, sí puede ser utilizado en caso de que la mujer se encuentre en etapa premenopáusicas y postmenopáusicas para tratar problemas de calvicie.

¿Cuál es la función del Finasteride?

Como comentábamos, este fármaco cumple con una doble función. Por un lado, ayuda a evitar la pérdida de cabello y, por otro, ayuda a tratar los síntomas derivados de una hiperplasia benigna de próstata —o próstata agrandada—.

En el primero de los casos, su función resulta de gran utilidad, sobre todo, si se está llevando a cabo un tratamiento capilar. Este suele ser recomendado por los especialistas para evitar que las enzimas causantes de la calvicie sigan actuando sobre el cuero cabelludo tras los injertos capilares —o sin ellos, simplemente para frenar la caída del cabello en varones—.

En el segundo de los casos, el Finasteride evita los síntomas derivados de una hiperplasia benigna. Es decir, cuando la próstata ha aumentado de tamaño y por consiguiente se produce una disminución del flujo urinario. Esto puede derivar en obstrucciones e irritaciones. Lo que hace el Finasteride es tratar los síntomas que la ocasionan y reducir la inflamación. Así mismo, el Finasteride también es utilizado en casos mayores para prevenir y tratar el cáncer de próstata.

Precio Finasteride

El precio del Finasteride suele variar dependiendo de la farmacéutica que lo comercialice, así como de las dosis que incluye. Es precio del Finasteride puede rondar desde los 35 euros por 30 pastillas hasta los 225 por 360 pastillas, aproximadamente.

Diferencias entre Propecia y Proscar

Tanto Propecia como Proscar son dos medicamentos de la farmacéutica MSD utilizados para tratar los problemas de calvicie masculina y para evitar los síntomas de aumento de próstata. Los dos tienen como compuesto principal —compuesto activo—, el Finasteride y su uso está recomendado para varones entre 18 y 41 años. No obstante, cada uno es más efectivo para llevar a cabo una de las funciones mencionadas.

¿Qué es Propecia?

Propecia es un medicamento que tiene Finasteride como compuesto activo. Este se comercializa como Propecia 1mg y su función principal está centrada en frenar la pérdida de cabello del tipo masculino (alopecia androgénetica). La Propecia sirve para reducir la presencia de la hormona dihidrotestosterona (DHT) que provoca la destrucción de las células del cuero cabelludo y frenar así la caída del cabello.

El precio de Propecia varía en función de la cantidad de dosis que se incluyen en el prospecto. Normalmente la cifra mínima de este medicamento suele rondar en torno a los 35 euros para 30 comprimidos. En cuanto a su consumo, es aconsejable seguir las indicaciones del farmacéutico o médico de cabecera. Es un medicamento que se administra vía oral.

¿Qué es Proscar?

A diferencia de Propecia, la función principal de Proscar es la de evitar los problemas ocasionados por el aumento del tamaño de la próstata. La próstata es una de las glándulas masculinas más sensibles que en ocasiones pueden provocar varios problemas graves para la salud. Desde problemas para orinar, o urgencia de orinar frecuentemente por la noche, hasta dolores molestos en la espalda o, incluso, en la pelvis. O problemas más graves como cáncer de próstata.

El uso principal del Proscar es para las próstatas que con el paso de los años han aumentado considerablemente su tamaño (hiperplasia benigna) y con ello se está provocando una obstrucción del flujo urinario, así como irritaciones. El Proscar actúa reduciendo el tamaño de la próstata. Por ello, es posible que el tratamiento dure varios años. Para llevar a cabo la reducción, inhibe la enzima 5 alfa reductasa, que es la responsable del crecimiento de la próstata.

Como comentaba más arriba, el compuesto activo de este medicamento es el Finasteride. Aunque, a diferencia de Propecia, su comercialización se realiza como Proscar 5mg. Es decir, la cantidad de Finasteride que incluye este medicamente es superior, por lo que se consigue una acción más específica sobre la próstata.

En cuanto al precio de Proscar, las cantidades suelen variar dependiendo del total de comprimidos que incluya la caja. Normalmente su precio suele rondar en torno a los 45 euros por 30 comprimidos. El modo de consumo de Proscar es vía oral, las cantidades a ingerir deben ser recomendadas por el médico de cabecera o los farmacéuticos.